¿Sientes corrientes de aire frío que se cuelan por debajo de la puerta en invierno?

Este burlete con forma de gato es una solución práctica y divertida.

Está hecho de felpa suave de algodón y poliéster, mide 84 cm de largo y se coloca en la base de la puerta para sellar el hueco y evitar que entre el frío (o el calor en verano).
Así, ayudas a mantener la temperatura de la habitación y ahorras en calefacción o aire acondicionado.
Además, sirve como un tope de puerta adorable que evita que la puerta golpee la pared.

Su diseño de gato acostado le da un toque simpático y cálido a cualquier habitación: dormitorio, salón, oficina...

Fácil de colocar, sin instalación complicada.
